El Papa renunciará este mes por problemas de salud

papa2CIUDAD DEL VATICANO (AP) — Luego de declarar que carece de la fuerza para cumplir con su misión pastoral, el papa Benedicto XVI anunció el lunes que renunciará el 28 de febrero, una decisión que no se observaba desde hace 600años y que dejó lista la escena para que a mediados de marzo un cónclave elija al nuevo líder de una Iglesia católica que atraviesa por una época turbulenta. El Papa de 85 años anunció la decisión en latín, durante un encuentro de cardenales o consistorio. La decisión sorprendió incluso a sus colaboradores más inmediatos aunque Benedicto ya había dicho anteriormente que dejaría su función si llegara a sentirse abrumado por la edad o por enfermedad. Benedicto consideró que su decisión tenía una "gran importancia para la vida de la Iglesia". La decisión sentó las bases para un cónclave —un encuentro secreto donde los cardenales votan para elegir a un nuevo Papa— antes de la Pascua, dado que no tendrían que observarse los nueve días de duelo que son una obligación cuando un pontífice fallece. Además, la medida permitiría a Benedicto tener influencia sobre quién será su sucesor, aunque él no votaría en el cónclave. Benedicto ha elegido ya a buena parte del Colegio de Cardenales, los príncipes de la Iglesia que elegirán al próximo Papa, lo que protegería su legado conservador. "Sin duda éste es un momento histórico", dijo el cardenal Christoph Schoenborn, alumno de Benedicto en teología y considerado aspirante al pontificado. "Justo ahora, 1.200 millones de católicos en el mundo contienen la respiración". El cardenal Andre Vingt-Trois, arzobispo de parís, consideró la decisión un "acto liberador para el futuro", al destacar que de ahora en adelante, los Papas no se sentirán ya obligados a permanecer en el cargo hasta la muerte. "Se podría decir en cierto modo que el papa Benedicto XVI rompió un tabú", dijo el cardenal a la prensa en París. Hay varios cardenales considerados "papables", al igual que ocurrió cuando Josef Raztinger fue elegido en 2005 después de la muerte del popular Juan Pablo II. El asombro se extendió del consistorio al mundo. "Todos los cardenales se asombraron y se miraban unos a otros", comentó monseñor Oscar Sánchez, de México, quien estaba en la sala donde se realizó la reunión el lunes por la mañana, cuando Benedicto XVI formuló su anuncio. El Papa hizo hincapié en que el cumplimiento de los deberes del pontificado —ser líder de más de mil millones de católicos en todo el mundo— necesita del "vigor tanto del cuerpo como del espíritu". "Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino", dijo Benedicto XVI a los cardenales. "Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando", agregó "Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de san Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado", añadió. El lunes, Benedicto XVI dijo que serviría a la Iglesia durante el resto de sus días "por medio de una vida dedicada a la oración". El Vaticano anunció inmediatamente después de su renuncia que Benedicto XVI viajaría a Castelgandolfo, la residencia veraniega papal al sur de Roma, para ir después a vivir en un monasterio enclaustrado. Benedicto XVI debía asistir al Día Mundial de la Juventud en Río de Janeiro en julio. Para entonces ya habrá sido nombrado su sucesor, quien posiblemente hará el viaje. El último Papa que renunció fue Gregorio XII, quien lo hizo en 1415 como parte de un acuerdo para poner fin al Gran Cisma de Occidente entre varios papas que se disputaron la autoridad pontificia. La renuncia más famosa fue la del papa Celestino V en 1294 y Dante lo colocó en el infierno por ese motivo. El Vaticano destacó que ninguna condición médica específica motivó la decisión de Benedicto XVI, aunque en los últimos años el pontífice había reducido sus viajes y limitado sus audiencias. Actualmente se traslada hasta el altar de la Basílica de San Pedro en una plataforma móvil para evitarle la larga caminata por el pasillo y ocasionalmente usa un bastón. Cuando Benedicto XVI fue elegido Papa a los 78 años —entonces el Papa de más edad en ser elegido en casi 300 años— ya había previsto retirarse de su función previa, como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el organismo guardián de la ortodoxia, sucesor de la Inquisición. Había dicho que quería pasar sus últimos años escribiendo en la "paz y tranquilidad" de su natal Baviera, en Alemania. Entre los cardenales que podrían sucederlo en el máximo cargo de la Iglesia católica están Angelo Scola, arzobispo de Milán; Christoph Schoenborn, arzobispo de Viena y Marc Ouellet, el director canadiense de la oficina del Vaticano para los obispos. Otro candidato, al que se le asignan menos posibilidades, es el cardenal de Nueva York, Timothy Dolan. Aunque Dolan es popular y respalda la línea conservadora del Papa, la tradición general en el Vaticano es que la Iglesia no necesita un Papa de una "superpotencia", como es el caso de Estados Unidos. Dado que más de la mitad de los católicos en el mundo viven en el mundo en desarrollo, nuevamente se argumentará que el pontífice podría provenir de sus filas. En el cónclave de 2005, circularon versiones de que el cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio era uno de los candidatos. El cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, de Ghana, es uno de los cardenales africanos de mayor jerarquía en la Santa Sede. Todos los cardenales menores de 80 años pueden votar en el cónclave, una reunión secreta que se celebra en la Capilla Sixtina. Según la tradición, las papeletas se queman después de cada ronda de votación, por lo que el humo negro que sale de la chimenea significa que no se pudo elegir un Papa. Cuando emerge humo blanco, el Vaticano indica que ha sido elegido un nuevo Papa. Los papas pueden renunciar, según dispone el derecho canónico, que solo especifica que se deberá "hacer libremente y manifestarse adecuadamente". Sin embargo, sólo unos pocos papas lo han hecho. Una de las razones por las que no es algo común es que la existencia de dos papas —incluso cuando uno ha renunciado— puede generar divisiones e inestabilidad en la Iglesia. El anuncio de Benedicto XVI podría sentar un precedente que presione a futuros papas a renunciar ante el menor indicio de enfermedad. El propio Benedicto XVI planteó esa posibilidad en una entrevista para el libro "Luz del Mundo", cuando habló de dejar el cargo en 2010 si era demasiado viejo o estaba demasiado enfermo para continuar. "Si el Papa se da cuenta claramente de que él ya no es física, psicológica y espiritualmente capaz de manejar los deberes de su cargo, entonces tiene el derecho y bajo ciertas circunstancias la obligación, de renunciar", dijo entonces Benedicto XVI. El Papa, conocido previamente como el cardenal Joseph Ratzinger, tuvo un estrecho contacto con Juan Pablo II, con quien colaboró durante casi un cuarto de siglo. Benedicto XVI nació el 16 de abril de 1927 en Marktl Am Inn, en Baviera, pero su padre, policía, se mudaba frecuentemente y la familia se fue de allí cuando aquel tenía dos años. En sus memorias, Benedicto XVI salió al paso de lo que podía haber sido fuente de controversia de haberlo mantenido en secreto: el hecho de que lo alistaron contra su voluntad en el movimiento juvenil nazi cuando tenía 14 años en 1941, cuando esa afiliación era obligatoria. Agregó que lo dejaron salir pronto debido a sus estudios para el sacerdocio. Dos años después fue reclutado a una unidad antiaérea nazi como ayudante. Desertó del ejército germano en abril de 1945, en los últimos días de la guerra. Consideró profético que un alemán sucediera a un Papa polaco. Antes de Juan Pablo II, había habido una larga sucesión de pontífices italianos. Benedicto XVI fue ordenado, junto con su hermano Georg, en 1951. Después de pasar varios años enseñando teología en Alemania, fue designado obispo de Munich en 1977 y elevado al cardenalato tres meses después por Pablo VI. Juan Pablo II lo nombró al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe en 1981 y asumió un año más tarde. Tras la muerte de Juan Pablo II en 2005, fue elegido Papa el 19 de abril en uno de los cónclaves más breves de la historia, apenas 24 horas.

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