DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — Irán disparó contra aliados de Estados Unidos en el golfo Pérsico a primera hora del miércoles tras una noche de bombardeos estadounidenses que, según autoridades iraníes, incluyó un ataque mortal contra una boda.La reanudación de la violencia ha puesto fin a una pausa de más de un mes en los combates entre Estados Unidos e Irán. La guerra ha provocado un alza de los precios del petróleo, sacudió la economía global y genera crecientes problemas políticos para el Partido Republicano del presidente estadounidense, Donald Trump, de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre.
Los combates entre Washington y Teherán se han ido intensificando desde el fin de semana, después de que el ejército estadounidense atacó lanzacohetes iraníes en una isla del estrecho de Ormuz, alegando que la República Islámica planeaba usarlos para disparar minas hacia la vía marítima. Irán respondió disparando misiles contra bases estadounidenses en Jordania, que fueron interceptados en su totalidad.
Los recursos militares estadounidenses están al límite y la presión política en Washington va en aumento, mientras la economía de Irán flaquea y su moneda se desploma. Ninguno de los dos bandos puede continuar indefinidamente en este limbo entre una guerra a gran escala y una tregua, dijo Hamidreza Azizi, analista senior sobre Irán en el centro de estudios Crisis Group.
“En algún momento, una de las partes puede ver la necesidad de una escalada para romper este ciclo”, advirtió. “Así que eso podría llevar a las dos partes a un punto que han estado tratando de evitar hasta ahora, que es una guerra a gran escala”.
Aliados de EEUU en la región repelen ataques iraníes
Irán también disparó drones hacia Kuwait a última hora del martes, que fueron interceptados. Emiratos Árabes Unidos reportó el lunes que había interceptado un dron iraní entrante sobre sus aguas.
Baréin, que alberga una importante base naval estadounidense, indicó que sus sistemas de defensa antiaérea interceptaron fuego entrante procedente de Irán en las primeras horas del miércoles y acusó a la República Islámica de “ataques dirigidos contra civiles” en un comunicado de sus fuerzas armadas.
También el miércoles, el centro de comunicaciones gubernamentales de Kuwait reportó un incendio en un complejo residencial en la capital tras ser alcanzado por un dron iraní al amanecer. El fuego estaba contenido y no hubo víctimas, agregó.
“Pronto verán que la nueva estrategia de Irán en el campo de batalla, en la diplomacia y al confrontar el bloqueo económico hará añicos sus cimientos”, dijo en X Mohsen Rezaei, el recientemente nombrado jefe del poderoso Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán.
En Irak, donde operan fuerzas aliadas de Irán, la Dirección Antiterrorista del Kurdistán anunció la intercepción de 10 drones cargados con explosivos en la zona de Irbil. La televisión iraní reportó que bases estadounidenses en Irbil habían sido atacadas.
El ejército de Israel también señaló que Hezbollah, el grupo político-paramilitar libanés respaldado por Irán, disparó dos drones explosivos contra sus soldados en el sur del Líbano, pero no causó víctimas.
El Comando Central de Estados Unidos manifestó que los ataques del martes se centraron en objetivos militares iraníes, incluidos sitios de defensa aérea, sistemas de radar y activos marítimos.
Víctimas en Irán incluían asistentes a una boda
Según la prensa iraní, un ataque estadounidense alcanzó una vivienda donde se celebraba una boda en Kuhestak, un pequeño pueblo en la costa frente al estrecho de Ormuz. Al menos cinco personas murieron, entre ellas dos mujeres y dos menores de cuatro y 16 años, y al menos 68 resultaron heridas, de acuerdo con funcionarios iraníes.
Según imágenes de cámaras de seguridad difundidas por la agencia noticiosa semioficial Fars, varias explosiones fuertes sacudieron Kuhestak, con bolas de fuego que iluminaron el cielo nocturno.
Imágenes de la agencia noticiosa semioficial iraní Tasnim mostraron a varios niños hospitalizados que recibían atención para sus lesiones en un hospital de la cercana localidad de Minab, donde un ataque con misiles estadounidenses en el primer día de la guerra alcanzó una escuela primaria y mató a más de 100 niños.
Imágenes de la Media Luna Roja iraní mostraron a rescatistas entrando en una vivienda dañada tras el ataque, con escombros esparcidos por todas partes. Se veía un agujero en el techo de una casa en un vecindario con una gran densidad de viviendas.
Dos expertos en armas dijeron a The Associated Press que imágenes de fragmentos de un misil usado en el ataque eran de un misil de crucero SLAM-ER de fabricación estadounidense.
Trevor Ball, investigador de conflictos del grupo de investigación Bellingcat, explicó que el SLAM-ER fue “desarrollado como un arma muy precisa” que puede ser reorientada en vuelo por un operador humano que observa mediante una cámara infrarroja.
N.R. Jenzen-Jones, director de Armament Research Services, observó que el misil lanzado desde el aire también es utilizado por Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí. Ninguno ha reportado haber llevado a cabo ataques recientes contra Irán.
“Que no haya dudas: estos crímenes no quedarán impunes”, declaró en X Ebrahim Azizi, presidente del Comité de Seguridad Nacional y Política Exterior del parlamento iraní.
El ejército estadounidense señaló que estaba al tanto del reporte, pero que “nunca ataca a civiles”.
Por otra parte, Irán dijo que cuatro miembros de su Guardia Revolucionaria paramilitar y 10 integrantes de las fuerzas voluntarias Basij de la Guardia murieron en la ofensiva estadounidense.
Estrecho de Ormuz continúa en gran medida cerrado
Durante la tregua del último mes, Washington incrementó la presión económica sobre Teherán —que sufre una inflación desbocada, un crecimiento negativo y el colapso de su moneda— al tiempo que trataba de obtener concesiones para abrir por completo el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo internacional.
Alrededor de una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo transitaba por esa vía marítima clave antes de que Israel y Estados Unidos atacaran a Irán el 28 de febrero y Teherán la bloqueara casi por completo. Pese a los numerosos anuncios de Washington de que el estrecho está abierto, solo un puñado de barcos pasa cada día e Irán ha atacado embarcaciones con regularidad.
El miércoles, la naviera saudí Bahri informó que dos marineros filipinos murieron en un ataque el lunes por la noche cuando su embarcación transitaba por el estrecho.
Desde que se reanudaron los combates, el precio del crudo Brent, el referente internacional, subió por encima de los 95 dólares, más de un 30% más que al inicio de la guerra.
Un alto al fuego alcanzado en junio se desmoronó rápidamente en medio de ataques cruzados ese mismo mes. Pakistán, que ha ejercido como mediador, ha estado trabajando para reanudar las conversaciones y el miércoles reiteró su compromiso con Washington y Teherán.
El martes por la noche, Trump dijo que no obligaría a Irán a sentarse a la mesa de negociaciones.
“Me da exactamente igual que firmen un acuerdo inútil para ellos. Me gusta mucho más nuestra posición actual, con un control casi total del estrecho de Ormuz y su economía totalmente colapsada. Solo están prolongando lo inevitable. ¿Cuándo se van a levantar los iraníes y a luchar?”, escribió el mandatario en redes sociales.
Magdy reportó desde El Cairo. Contribuyeron a esta nota los corresponsales Lee Keath y Fatma Khaled en El Cairo, Sarah El Deeb en Beirut, y Stella Martany en Irbil, Irak.
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
DAVID RISING covers regional Asia-Pacific stories for The Associated Press. He has worked around the world, including covering the wars in Iraq, Afghanistan and Ukraine, and was based for nearly 20 years in Berlin before moving to Bangkok.
SAMY MAGDY is a Middle East reporter for The Associated Press, based in Cairo. He focuses on conflict, migration and human rights abuses.
POR DAVID RISING and SAMY MAGDY
(Morteza Akhoondi/Tasmin News Agency via AP)