kim abre congreso del partido con un elogioSEÚL, Corea del Sur (AP) — El líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, elogió la mejora de la economía de su país y de su estatus regional en la inauguración de su evento político más importante, en el que se espera que fije su agenda de política interna y exterior para los próximos cinco años y afiance aún más el gobierno autoritario de su familia.

El congreso del Partido de los Trabajadores, que probablemente durará varios días en Pyongyang, se celebra en un momento en el que Kim está forjando una presencia regional más contundente, aprovechando un arsenal nuclear en expansión y su creciente alineamiento con Rusia, dos factores que han intensificado sus enfrentamientos con Estados Unidos y la vecina Corea del Sur.

Es probable que la reunión le sirva a Kim de escenario para presentar sus principales objetivos políticos y militares y consolidar aún más su control autoritario ante miles de delegados del partido gobernante. Algunos analistas señalan que podría aprovechar el congreso para posicionar a su hija adolescente —que se cree se llama Kim Ju Ae y tiene unos 13 años— como su posible relevo, formalizando así la sucesión de cuarta generación del régimen.

La Agencia Central de Noticias de Corea reportó el viernes que el congreso había comenzado en la víspera. No informó de inmediato de declaraciones directas de Kim acerca de sus diferencias con Washington y Seúl ni sobre su programa de armas nucleares.

Rebosante de confianza

Al inicio de su 15to año en el poder, Kim se encuentra en una posición mucho más sólida que cuando convocó por última vez el congreso en 2021, cuando el país sufría una parálisis económica, agravada por la pandemia del COVID-19 y por los estragos de su fallida diplomacia con Donald Trump en su primer mandato como presidente de Estados Unidos.

El mandatario hizo entonces una inusual admisión de los fracasos económicos y presentó un plan de desarrollo a cinco años hasta 2025, en el que instaba a la autosuficiencia económica a través de la movilización masiva. Redobló sus ambiciones nucleares y presentó una larga lista de deseos de sofisticados sistemas de armas.

Ahora, Kim parece menos aislado y más seguro, respaldado por vínculos más estrechos con Rusia y China, un amplio arsenal nuclear y lo que el mundo exterior percibe como una economía que mejora gradualmente.

En su discurso del jueves, afirmó que el Norte ha logrado avances significativos desde 2021, y citó avances económicos y una posición regional más firme que, según dijo, suponen un fortalecimiento “irreversible” del estatus de la hermética nación.

Kim ha sacado partido de la agitación geopolítica, utilizando la guerra de Rusia en Ucrania como una ventana para acelerar el desarrollo de armas y estrechar la relación con Moscú, aportando miles de soldados y grandes envíos de municiones para respaldar el esfuerzo bélico del presidente ruso, Vladímir Putin, posiblemente a cambio de ayuda y tecnología militar.

También se ha acercado a China, al acompañar a Putin en un acto conmemorativo de la Segunda Guerra Mundial en Beijing el pasado septiembre y celebrar su primera cumbre con su homólogo chino, Xi Jinping, en seis años, acontecimientos que respaldaron sus esfuerzos por presentar al Norte como parte de un frente unido contra Washington.

El estricto bloqueo informativo impuesto por Kim oculta el panorama completo de la economía norcoreana, que sigue siendo en gran medida pobre tras décadas de fracasos políticos y sanciones.

Aún así, Lee Jong-kyu, analista del Instituto de Desarrollo de Corea del Sur, estima que la economía norcoreana creció aproximadamente un 10% en los últimos cinco años, beneficiada por el repunte del comercio con China tras la pandemia y las exportaciones de armas a Rusia.

“Los últimos cinco años podrían ser el período más productivo para el liderazgo norcoreano desde las décadas de 1950 y 1960”, manifestó Koh Yu-hwan, expresidente del Instituto de Unificación Nacional de Seúl. En un reflejo de la confianza de Kim, es poco probable que el nuevo congreso introduzca grandes cambios en política interna y seguirá haciendo hincapié en la unidad nacional y la autosuficiencia en el marco de otro plan económico quinquenal, agregó.

Refuerzo de fuerzas nucleares y convencionales

Corea del Norte ha desarrollado o probado gran parte del armamento que Kim exigió en 2021, incluyendo misiles balísticos intercontinentales de combustible sólido y sistemas nucleares tácticos. El país lanzó su primer satélite militar en 2023 y recientemente afirmó haber avanzado en la construcción de un submarino de propulsión nuclear.

Tras dar prioridad a las armas nucleares y los misiles, Kim pone ahora el énfasis en los sistemas convencionales, con nuevos buques de guerra, armas antiaéreas y drones de ataque, al tiempo que esboza planes más amplios para integrar las fuerzas nucleares y las convencionales. Sus declaraciones recientes sugieren que utilizará el congreso para subrayar el desarrollo paralelo de los sistemas nucleares y convencionales bajo un plan independiente a cinco años para el desarrollo militar.

Kim podría estar tomando nota de la participación norcoreana en el conflicto en Ucrania, que hoy en día es una guerra de desgaste convencional en la que el Kremlin ha evitado recurrir a las armas nucleares. Las fuerzas convencionales podrían convertirse en un área clave de cooperación con Rusia, como la mejora de los anticuados sistemas de defensa antiaérea de Pyongyang, según expertos.

El Norte ya ha adoptado una doctrina de escalada nuclear que autoriza ataques preventivos si se considera que el liderazgo de la nación está amenazado. Al impulsar la integración de fuerzas convencionales y nucleares, Kim busca difuminar la distinción entre ambas y fijar un umbral más bajo para el uso de armas nucleares, lo que, de acuerdo con los analistas, incrementa la amenaza para Corea del Sur.

Mantener la distancia con Seúl y Washington

Kim ha evitado el diálogo con la rival Corea del Sur desde 2019, cuando su diplomacia con Trump colapsó por las sanciones internacionales encabezadas por Estados Unidos. La relación empeoró después de que, en 2024, Kim descartó el objetivo histórico de Pyongyang de una unificación pacífica y declaró a Seúl enemigo permanente.

Es probable que Kim aproveche el congreso para asentar su visión de línea dura sobre el Sur, posiblemente ordenando cambios en las normas del partido para codificar las relaciones intercoreanas como entre “dos Estados hostiles”. Aunque el presidente surcoreano, Lee Jae Myung, desea un acercamiento, es muy poco probable que la postura de Kim hacia Seúl cambie en el corto plazo, apuntó Koh.

Está claro que Kim ya no ve a Seúl como un intermediario útil con Washington, sino como un obstáculo para sus esfuerzos por desempeñar un rol más asertivo en los asuntos internacionales. También ha mostrado recelo hacia el poder blando surcoreano, intensificando una campaña para erradicar la influencia de su cultura en el país y reforzar el liderazgo dinástico de su familia.

Kim podría adoptar un enfoque más comedido hacia Washington para mantener la posibilidad de un diálogo en el futuro, con el objetivo a largo plazo de lograr un alivio de las sanciones estadounidenses y un reconocimiento tácito como Estado nuclear. Aunque Kim ha dado prioridad a Rusia, tendría sentido mantener abiertas sus opciones, ya que la guerra de Putin en Ucrania podría estar llegando a su fin, lo que podría hacer que Pyongyang perdiese valor para Moscú, según algunos analistas.