LA PAZ, Bolivia (AP) — Decenas de payasos marcharon el lunes por las calles de la capital boliviana para protestar contra un decreto gubernamental que limita las actividades extracurriculares, amenazando su sustento.Con el rostro completamente pintado y sus características narices rojas, los payasos se congregaron frente al Ministerio de Educación en La Paz para protestar contra un decreto publicado en febrero. La nueva normativa exige que las escuelas cumplan con 200 días de clases al año, lo que en la práctica prohíbe que los centros educativos organicen los eventos especiales en los que estos artistas suelen ser contratados.
“Este decreto nos afectará económicamente a todos los que trabajamos con niños”, dijo Wilder Ramírez, líder del sindicato local de payasos, también conocido como Zapallito. El payaso comentó a los periodistas que “los niños necesitan reír”, mientras sus compañeros se preguntaban en voz alta si el Ministro de Educación de Bolivia alguna vez había tenido infancia.
En Bolivia, es frecuente contratar payasos para las fiestas escolares con el fin de entretener a los niños durante los recreos. Uno de estos eventos es el Día del Niño, que se celebra el 12 de abril.
El decreto emitido por el gobierno del recién elegido presidente Rodrigo Paz establece que las celebraciones ya no estarán autorizadas durante los días lectivos, aunque podrán realizarse voluntariamente los fines de semana. Funcionarios gubernamentales indicaron que tendrán en cuenta las críticas de los payasos al elaborar el decreto para el año escolar 2027.
Pero esas garantías no sirvieron de mucho consuelo a los payasos que protestaban el lunes.
“Este decreto disminuirá nuestros ingresos y, con la crisis económica que atraviesa el país, nuestro futuro se ve cada vez más sombrío”, dijo Elías Gutiérrez, portavoz de la Confederación de Trabajadores Artesanales de Bolivia.
Bolivia se enfrenta a su peor crisis económica en décadas, ya que los ingresos procedentes del gas natural se desploman tras un descenso sostenido de la producción, y los dólares estadounidenses escasean , lo que encarece las importaciones en este país sin litoral.
Los sastres que trabajan con payasos y confeccionan vestidos para niños que participan en eventos culturales se unieron a la protesta del lunes, al igual que los fotógrafos que suelen trabajar en las celebraciones escolares.
La alianza de payasos, fotógrafos y diseñadores de vestuario marchó por el centro de La Paz, haciendo sonar sus silbatos y lanzando pequeños fuegos artificiales.
Uno de los payasos portaba un cartel que culpaba al gobierno de "quitar las sonrisas y el trabajo".
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(Foto AP/Juan Karita)