Barco RussoLA HABANA (AP) — El buque ruso Anatoly Kolodkin atracó el martes en el puerto cubano de Matanzas cargado con 730.000 barriles de petróleo, lo que supone la primera vez en tres meses que un petrolero llega a la isla.
La administración del presidente estadounidense Donald Trump había permitido que el envío siguiera adelante a pesar del bloqueo energético que mantenía.
Los cubanos, entre ellos el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, celebraron la llegada del buque. La escasez de petróleo ha exacerbado una profunda crisis económica que ha sumido a la población en prolongados apagones y ha provocado una grave escasez de alimentos y medicinas.
“Nuestro agradecimiento al Gobierno y al Pueblo de Rusia por todo el apoyo que estamos recibiendo. Un valioso envío que llega en medio de la compleja situación energética que enfrentamos”, escribió de la O Levy en X.
Cuba produce apenas el 40% del combustible que necesita y depende de las importaciones para mantener su red energética. Los expertos afirman que el envío previsto podría aportar unos 180.000 barriles de diésel, suficiente para cubrir la demanda diaria de Cuba durante nueve o diez días.
«La llegada de un petrolero a un país probablemente nunca haya generado tanta atención mediática como la del buque ruso a Cuba», escribió el viceministro de Relaciones Exteriores cubano, Carlos Fernández de Cossío, en X. «Es una muestra del brutal asedio que los cubanos soportan con heroísmo y estoicismo. Es una demostración de la crueldad criminal del imperialismo contra una nación que se niega a ser dominada».
Cuba solía recibir la mayor parte de su petróleo de Venezuela, pero esos envíos se interrumpieron desde que Estados Unidos atacó al país sudamericano y arrestó a su líder a principios de enero.
Desde entonces, México también ha suspendido sus envíos de petróleo a Cuba, luego de que Trump amenazara a finales de enero con imponer aranceles a cualquier país que venda o suministre petróleo a la isla.
El domingo por la noche, Trump había dicho que no tenía "ningún problema" con que un petrolero ruso frente a las costas de Cuba entregara ayuda a la isla.
“No nos importa que alguien reciba un cargamento enorme porque lo necesita… tiene que sobrevivir”, dijo Trump a los periodistas mientras volaba de regreso a Washington.
“Cuba está acabada”, añadió. “Tienen un régimen nefasto. Tienen un liderazgo muy malo y corrupto, y da igual si consiguen o no un barco de petróleo”.
El buque está sujeto a sanciones por parte de Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido tras la guerra en Ucrania .
El lunes, al ser preguntada sobre la decisión de Trump de permitir la entrada del petrolero ruso y no de otros países, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, la calificó como "una decisión que se seguirá tomando caso por caso por razones humanitarias o de otro tipo", y añadió que "no ha habido ningún cambio firme en nuestra política de sanciones".
Trump y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, han estado presionando para que se produzcan cambios importantes en las políticas y la gobernanza de Cuba, mientras que ambas partes reconocieron la existencia de conversaciones a medida que se profundizan las crisis económicas y energéticas de la isla.
(Foto AP/Ramon Espinosa)