
Entre nubes multicolor de incienso, arrancó el desfile a lo largo del Paseo de la Reforma, una de las avenidas más emblemáticas de la capital mexicana y cuyas jardineras rebosaban de cempasúchil, una flor de pétalos anaranjados que adorna las fiestas tradicionales en honor a los muertos de México.
Bailando alegres canciones rancheras, miles de familias acudieron con sus niños disfrazados para participar -como protagonistas o espectadores- de este desfile en honor a "La Catrina", una figura creada por el ilustrador y caricaturista mexicano José Guadalupe Posada (1852-1913), que con su imagen de calaca vestida de forma muy elegante representa a la muerte.
"Los mexicanos celebramos la muerte en vez de temerle. ¿Para qué? Para alargar la vida y la fiesta hasta el más allá. Es nuestra forma de alcanzar la eternidad, la inmortalidad", contó a la AFP Rodolfo Arteaga, un profesor de Geografía que acudió disfrazado de calavera roquera junto a su esposa, sus dos hijos y su perro.
Este desfile y otras celebraciones previstas en los próximos días sirven de antesala para el tradicional Día de Muertos, el 1 y 2 de noviembre.